Tres pasos para triunfar en la “economía API”

Aunque “plástico” fue el consejo que recibió Dustin Hoffman para lograr el éxito en los negocios en la película de 1967 The Graduate (El Graduado), el prospecto de negocios más candente actual sería el acrónimo de tres letras: API.

Desde que eBay presentó en 2001 la primera interfaz de programación de aplicaciones (API, por sus siglas en inglés) basada en el Web para ayudar a vendedores a listar y volver a listar artículos, las API han experimentado una transición al pegamento digital, creando con ello nuevas empresas, sociedades y aplicaciones de software. Según algunas cuentas, ese pegamento ha de convertir el espacio de las API móviles por sí solo en un negocio de $25,000 millones de dólares para el año 2015.

“Muy pronto, las API serán las apuestas en la mesa para que las compañías operen en una economía cada vez más móvil y conectada”, dijo John Musser, CEO y fundador de Programmableweb.

Las API, que han estado en el mundo de las IT de una forma u otra desde que los desarrolladores desearon por vez primera que los programas de software se comunicaran entre sí, se han convertido en una forma rápida, simple y eficaz para que las organizaciones se conecten con sus socios, proveedores, y cada vez más con clientes y público en general. Son los bloques con los que se construyen la mayoría de las aplicaciones “mixtas” modernas que, por ejemplo, combinan datos del clima, el censo, inventario y clientes para ofrecer la venta de palas para nieve y botas de invierno anticipándose a una tormenta invernal que se aproxima.

“Sin las API no habría servicios en la Nube”, comentó Musser, quien observó también que el ascenso del Web móvil, con su sinfín de dispositivos que accesan a datos, es un motor importante de la llamada “economía API”.

Para directores generales y de Sistemas ansiosos por no quedar fuera del ascenso de esta nueva modalidad y en riesgo de quedar aislados de sus competidores mejor conectados, Musser ofreció un enfoque en tres etapas para entender el mundo API: lo primero es usar el modelo API de forma interna para conectar operaciones existentes con servicios adicionales; en segundo lugar, emplear esos conocimientos básicos de las API para extenderse a operaciones con proveedores y socios, y finalmente (y es aquí donde los grandes beneficios económicos se comienzan a acumular), hay que conectarse con el público, sea a gran escala, como hace Google al poner a disposición su software de mapas, o bien en la escala menor de un restaurante local que muestra las novedades de su menú.

“La seguridad, la privacidad y el cumplimiento son tan importantes en el mundo API como en cualquier otra parte”, dijo Musser. Las mejores prácticas de seguridad que deben ser parte del desarrollo de cualquier aplicación empresarial se tienen que transferir al desarrollo de aplicaciones orientadas a API.

El tema es boyante al grado que está acaparando los reflectores: del 1 al 15 de noviembre próximos, en Santa Clara, California, en el marco de la conferencia E2 Innovative, Musser moderará un panel que pretende dar a conocer los secretos para desbloquear la economía API.

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