SE FUE AL TAROT
El pingüino de la fuente abierta se fue a leer las cartas y obtuvo un pronóstico de en lo que podría convertirse en unos cuantos años.
Las tres predicciones sobre la plataforma del pingüino son: reinarán las aplicaciones basadas en Web; la virtualización será pan comido y el hackeo de las líneas de comandos de la configuración básica del sistema será cosa del pasado
¿Cómo será Linux en 2012? Algo indudable es que, lejos de lo que se llegó a pensar hace unos años, no habrá muerto; por el contrario, continuará madurando y evolucionando para convertirse en un sistema operativo que los usuarios no IT podrán usar sin problemas.
Gurús de las IT contratados por la publicación hermana InformationWeek estiman que uno de sus principales cambios será su transformación para cumplirle al creciente mercado de usuarios que no son peritos en Linux, pero que buscan una alternativa barata a Microsoft (o incluso a Mac). Esto, por sí solo, estimulará enormes cambios a todo lo ancho, pero hay muchas otras cuestiones que irán ocurriendo en su futuro, las cuales merecen que se les eche un vistazo.
En los últimos cuatro años, Linux ha dado grandes pasos en cuanto a sus niveles de adopción y uso. El presente artículo pretende proveer una mirada en perspectiva sobre cómo podría ser -o tal vez sea mejor decir: cómo “debería ser”- Linux a unos cuantos años de distancia.
De antemano es preciso decir que se podrían esperar tres versiones de Linux, que no serán per se diferentes distribuciones, sino tres modelos básicos de uso: 1) Gratuito: éste es el modelo más común actualmente, el cual se enmarca por una distribución gratuita con soporte opcional, e incluso soporte adicional para componentes de fuente cerrada, como unidades de dispositivos propietarios. 2) De pago: las cajas (en preparación) de Ubuntu a $20 dólares son un buen ejemplo. Por un costo representativo se tendrá soporte profesional para Linux, así como licencias para usar tecnología restringida por patentes (por ejemplo, codecs para emitir legalmente DVD).
También cabe esperar que una que otra compañía que usa Linux (openSUSE, por ejemplo) opte por este modelo, y que las precargas en nuevos sistemas incorporen este tipo de opciones, si es que no lo hacen ya ahora. 3) Libre: se trata de distribuciones que no contienen en modo alguno componentes con engorrosas patentes u otros problemas. Un par de ejemplos son gNewSense y Blag Linux, y la futura versión de Ubuntu, 8.10 (que saldrá en octubre), contendrá una opción de instalación por completo gratuita.
A continuación, la proyección de lo que sería el futuro de Linux, dividida en ocho aspectos, a saber:
ESCRITORIO. En el presente año ha sido notoria la aparición de un número de posibles modelos de escritorio de Linux para los próximos cuatro años: uno es el KDE 4 que, a pesar de una vacilante primera entrega, está llamando la atención por su avanzada perspectiva. Su nueva metáfora para escritorio, llamada “Plasma”, acaba de mostrar todo lo que vale. Hacia 2012, si se cuenta con el desarrollo de terceros esperado, podría convertirse en mucho más que una curiosidad visual para ser una manera realista de trabajar.
Si el nuevo enfoque de KDE 4 es demasiado intimidante, el gOS para escritorio (inspirado por Mac OS X, en especial en su encarnación “Space”) destila el escritorio Linux a su esencialidad pura. La interfaz gOS sirve también como aplicación de usuario para muchas aplicaciones Web comunes, y será una de las mejores maneras de lograr que la gente, por principio de cuentas, trabaje con Linux.
Posiblemente haya muchas más variaciones de estas interfaces sin complicaciones -es decir, clic y ¡adelante!- que harán que una creciente base de usuarios no IT adopten el sistema Linux. Los profesionales, no obstante, siempre podrán recurrir a una línea de comandos.
HARDWARE. Hoy por hoy Linux está presente en el hardware de muchísimos dispositivos sin que la mayoría de la gente lo sepa.
Para 2012 será una marca por sí mismo, gracias al explosivo mercado de netbooks, donde el entorno del pingüino ha demostrado ser una sólida manera de construir una plataforma de cómputo barata. Para entonces, se prevé que fabricantes ‘first-tier’, como Dell, ofrecerán estos dispositivos, y quienes ya lo hacen, (como HP) buscarán seriamente presentar más aparatos basados en Linux.
Los teléfonos están también entre los dispositivos que ahora usan la plataforma del pingüino, y se trata de un mercado en crecimiento. ABI Research ha proyectado que para 2012 Linux activará los 40 millones de dispositivos móviles que serán facturados ese solo año, o al menos una cifra muy cercana a ellos.
CONFIGURACIÓN Y VIRTUALIZACIÓN DEL HARDWARE. No se puede hablar del hardware con Linux sin tocar el tema de la compatibilidad del hardware con Linux. Es un hecho que va a prestarse cada vez mayor atención a aquellos dispositivos open source que acepten el hardware existente, pero hay otra tendencia: el incremento de hardware con accesibilidad y estándares abiertos. Si un gran fabricante de hardware no tiene para 2012 unidades Linux para sus productos, sea como producto nativo o para instalación de parte de la comunidad, sus productos serán segregados de inmediato.
APLICACIONES. ¿Qué correrá con Linux de aquí a cuatro años? Lo más probable es que la gente trabaje con lo que tiene ahora. Para entonces, OpenOffice ya estará en la cuarta revisión o acercándose a ella, con características como interoperabilidad con las macros VBA de Microsoft, una edición nativa de 64 bits y muy posiblemente con una interfaz por completo nueva que no estará herméticamente cerrada por los requisitos de legado del programa.
Otro aspecto importante que esperar es el uso del navegador como marco de despliegue de aplicaciones, o al menos el intento de esto mismo. En gran medida esto ya ocurre en las plataformas múltiples (por ejemplo Gmail, en vez de Outlook o incluso Thunderbird), pero los proyectos como Google Gears apuntan a que el escritorio, el navegador y la red operen tanto de manera conectada como desconectada.
ALMACENAMIENTO. Recientemente salió al mercado estadounidense una unidad de 1 terabyte (TB), nivel consumidor, a un precio de unos $175 dólares. Dentro de cuatro años, el TB costará fácilmente la mitad de esa suma, y un servidor de medios caseros con un arreglo de discos de unos cuantos TB no será nada del otro mundo. Una posible manera de organizar todo el espacio es a través del sistema de archivos ZFS, de Sun Microsystems, que recientemente ha sido convertido a fuente abierta, lo que permite un fácil aumento y gestión de los sistemas de archivo.
Hoy por hoy, sin embargo, la licencia del ZFS sólo permite su uso en espacio de usuarios de Linux; no es una imposibilidad, pero quizá en los próximos años Sun permitirá que ZFS sea re-licenciado de una manera más amistosa con GNU para que pueda funcionar con un kérnel añadido. (También es posible correr ZFS en una implementación de OpenSolaris, como Nexenta, junto con las aplicaciones linuxeanas favoritas.)
CONFIGURACIÓN DEL SISTEMA. ¿Es optimista esperar que para 2012, el hackeo de la línea de comandos para la configuración básica del sistema Linux sea cosa del pasado? Claro, en especial para cuestiones como la configuración del display, que sean auto-detectadas y configuradas sin intervención. Esto es crucial si se quiere que Linux se abra camino con usuarios normales, aunque ayudaría colocar Linux en dispositivos como notebooks, donde el hardware es un factor predecible y controlable.
Si hay algún asunto con respecto a la configuración del sistema que divide a los devotos de Linux es la gestión de paquetes (es decir, cómo manejar la riqueza de software instalado en determinada distribución Linux).
Quizá no sea realista esperar que se unifique la abundancia de distribuciones que existe por ahí en un sistema de gestión de paquetes uni-tamaño, en especial dado que cada distribución tiende a estar casada con su particular sistema de gestión de paquetes.
Dicho esto, el uso de algo como PackageKit como interfaz de usuario neutral a paquetes en las distribuciones podría volver más fáciles las transiciones.
Asimismo, el proyecto de gestión de paquetes Conary brinda algunas posibilidades que merecen una más vasta adopción, como la capacidad de descargar y aplicar sólo cambios a un paquete particular. Esto ahorra ancho de banda, lo que a su vez resultaría en un beneficio para los usuarios de Linux en los países en desarrollo, donde el ancho de banda no está generalizado.
VIRTUALIZACIÓN DEL KÉRNEL. Tanto en forma de KVM (las siglas de teclado, video, ratón) como mediante Xen, la virtualización del kérnel volverá mucho más fácil correr Linux junto a cualquier otro sistema operativo, ya sea como una manera de migrar no destructivamente desde una instalación Windows, o como un modo de expandir la funcionalidad nativa de Linux (por ejemplo, corriendo kérneles múltiples, cada uno ajustado a las diferentes necesidades).
Otra posibilidad es hacer que las aplicaciones de Windows corran al lado de las aplicaciones de Linux usando una máquina virtual como contenedor de las primeras, y permitir la funcionalidad ‘cortar y pegar’ entre ambos sistemas. A los no iniciados les parecerá que Windows corre suavemente sobre Linux, pero usar una máquina virtual como envoltura proporcionaría mucha mayor flexibilidad. El empleo de máquinas virtuales haría posible, asimismo, que un proyecto como ReactOS funcionara como un contenedor de Windows en este esquema.
SERVIDORES. Es casi tonto suponer que el dominio de Linux en el campo de los servidores vaya a disminuir, pues en los servidores es donde Linux funciona mejor y todos los signos apuntan a que, en todo caso, esa presencia de Linux en los servidores aumentará. La pregunta en realidad es: ¿en qué forma?
Una parte importante de la respuesta descansa, de nuevo, en la virtualización: la mutabilidad de Linux permite que sea usado no sólo como plataforma de servidores, sino como hipervisor y contenedor de otras plataformas. Así las cosas, hay más de una manera de hacer esto: KVM y Xen son los principales aspirantes, pero ambos funcionan de forma marcadamente diferente, y quizá cada uno sea adecuado para determinado tipo de trabajo. Así que para los próximos años la pregunta no será “¿cuál es el ganador?”, sino “¿para qué se usa cada uno?”.
Finalmente cabe decir que la diferencia entre el Linux de hace cuatro años y el Linux actual es de por sí bastante sorprendente, no ya por su diversidad sino por la forma en que ha consolidado sus fortalezas como plataforma de servidores, como sistema operativo para dispositivos móviles y en los mercados emergentes de hardware, todo ello como un modo de sacar el máximo provecho de cualquier otra cosa que podamos ver de aquí a cuatro años más.
OTRA COSA: La nueva metáfora del escritorio KDE 4 promete dar a los usuarios de Linux una experiencia de escritorio radicalmente nueva.
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