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EL DATA CENTER DEL MAÑANA

Impulsada por los beneficios del green IT, la alta dirección pide modernizar el centro de datos. Hay que aprovecharlo para hacer las adecuaciones pertinentes.

En los últimos decenios, los centros de datos han pasado por muchos cambios. Pero está en curso una nueva transformación, aún de mayor calibre de lo que se ha visto hasta ahora, pues hoy por hoy los data centers pasan de haber sido una necesidad del negocio a constituir una ventaja estratégica.

En el ínter, las IT se esfuerzan por hacer que se preste atención a tendencias como la virtualización y el cloud computing, que se están sobreponiendo a la resistencia de los niveles más altos del poder corporativo y, aligerando el peso de su equipo, gozan de un incremento explosivo de demanda.

En contrapartida, el costo de los modelos tradicionales se sale de control, por más proyectos de consolidación que se implementen.
El modo inmediato y más fácil de enfrentar la creciente demanda será aumentando incrementalmente la eficiencia de las instalaciones existentes, por lo general antiguas (no construidas para manejar las cargas modernas).

Para que ocurra algo así, las IT primero deben conseguir que se supere la brecha entre los modelos modernos y las viejas instalaciones, lo cual recuerda los lejanos días del enfrentamiento entre las IT y las telecomunicaciones.

 

AHÍ ESTÁ EL DETALLE. Adecuar los nuevos modelos a las instalaciones podría redituar en sorprendentes ventajas económicas, lo mismo que pueden hacerlo las nuevas tecnologías y metodologías.

Posiblemente haya resistencia a esta distensión, pero los responsables de operar los data centers de sus organizaciones están sintiendo frío, y no precisamente por las corrientes de aire en instalaciones sobrecargadas. Mientras que más de la mitad de los 279 profesionales de business technology encuestados recientemente por la publicación hermana InformationWeek esperan que en 2009 aumente la demanda de los centros de datos, sólo 25% verá que sus presupuestos crecerán.

En tanto, gracias en gran parte al movimiento verde y al entusiasmo en torno al cloud computing, los directivos IT se ven inundados con estadísticas procedentes de toda la industria, que hablan de cómo están operando los centros de datos. Y toman nota.

Sí vale la pena cotejar a los colegas mediante benchmarkings, pero también hay que hacerlo con cautela, porque este tipo de pruebas suelen estar llenos de trampas.
Las métricas que solamente se basan en números no explicarán las diferencias en las realidades operativas de los data centers. En otras palabras, sería tan útil como comparar el rendimiento en kilómetros por litro de un Prius contra el de un tráiler de nueve ejes.

¿MÁS ENERGÍA? IMPOSIBLE. Mientras, las IT encabezan el incremento en el uso de la energía. De acuerdo con la Agencia de Protección Ambiental estadounidense (EPA), la energía consumida por los edificios industriales y comerciales en Estados Unidos causa casi el 50% de las emisiones de los gases invernadero en todo el país y, dentro de esos edificios, la electricidad consumida por los centros de datos se ha duplicado en los últimos cinco años.

Al mismo tiempo, el promedio nacional de gasto de luz ha saltado un 44% desde 2004.

Y por si todo lo anterior no fuera preocupante, últimamente se ha visto que varias actualizaciones previstas han sido frenadas en seco por imprevistas limitaciones de carácter estructural, de energía y de sistemas de enfriamiento que no tienen que ver con los data centers.

Está por ejemplo el caso de una empresa a la que le fue negada la entrega de más energía por parte de la compañía de luz local, a menos que la firma solicitante pagara toda la ampliación de una subestación.

En otro proyecto, la expansión de un data center fue detenida porque el edificio no podía aguantar estructuralmente los cambios y las cargas del peso del centro de datos proyectado.

 

GANA LA EFICIENCIA. Para algunos, la respuesta ha consistido en subcontratar. Un reciente reporte de analítica sobre cloud computing dejó ver que la virtualización ha permitido que los proveedores de servicio ofrezcan plataformas compartidas a una fracción del costo de las instalaciones físicas, algo que parece significativo, pues 68% de los encuestados para el informe mencionado señaló que el costo era el factor más importante para pasar a ese modelo.

Esto impulsa el crecimiento, al parecer supercargado, de data centers mastodónticos, de modo que Google, IBM, Microsoft y los proveedores de co-ubicación gastan miles de millones de dólares en nuevos sitios, todos dando gran énfasis a métodos de construcción eficientes en energía.

Pero quienes disponen de recursos más modestos sólo tienen dos opciones, en lo esencial: añadir espacio de piso, energía y enfriamiento, o aumentar la eficiencia para que los recursos existentes sigan adelante.

EL PLAN B NOS ESTÁ TAN FÁCIL. Debido a que la encuesta de InformationWeek sobre centros de datos mostró que sólo una minoría de ejecutivos IT verá crecer sus presupuestos este año (esto, en Estados Unidos), no pueden esperarse muchas construcciones verdes, lo cual  significa que el modo principal en que la mayoría enfrentará la creciente demanda será incrementando la eficiencia de las instalaciones viejas -que, con probabilidad, no fueron construidas para manejar las cargas modernas-.

La eficiencia no se circunscribe sólo a la energía. En un data center, eficiencia significa también estrujar el último dólar invertido y extender la vida de los recursos lo más posible.
Gran parte del desproporcionado aumento de la inversión en centros de datos viene impulsado por diseños infraestructurales mecánicos y eléctricos ineficientes, y es aquí donde entra la consolidación de instalaciones.

Diseños eficientes significa también desentenderse de los estereotipos de cómo han sido los centros de datos tradicionalmente. ¿Quién se va a atrever a diseñar una instalación de misión crítica que rompa con la tradición de un piso elevado o que funcione a 27°C?

Con todo, esto es precisamente lo que líderes como Google están haciendo, con una gran ventaja económica.

 Sus lecciones pueden ser usadas por el CIO. Además, ciertamente una instalación se considera de avanzada si se monitorea a sí misma como un sistema total y responde dinámicamente a partir de que sienta las demandas de recursos, en lugar de operar de acuerdo con una programación que se le fija de antemano.
También eso está cambiando, a medida que el monitoreo y el control centralizados, así como el software inteligente, se pueden obtener más fácilmente.

 

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Raphael Garcia, ventas Emerson