BlackBerry 6, Windows Phone 7: ¿Hará usted fila?
He aquí algunas cosas por las que la gente hace cola: un nuevo libro de Harry Potter, una exposición de Van Gogh, una nueva película de Piratas del Caribe, unos Sprinkles, entradas para un concierto de U2 (y la cola para ir al baño durante el intermedio), el iPad y el iPhone 4, ambos de Apple (y posiblemente para devolver el iPhone 4 de Apple). Cada una de estas cosas está brillantemente ejecutada o bien comercializada o simplemente es icónica. Como continuación de la película Sommer of Droid Rage (ver Droid X y Droid Increíble), RIM y Microsoft tratan desesperadamente de manipular la atención para la siguiente temporada de vacaciones y si bien ambos se saldrán con la suya, cada uno a su modo, no tienen que preocuparse de que a tipos como Jason Bateman los empleados de la tienda hagan que se salte una cola de 2,000 personas que iban a comprar un iPhone 4 y le atiendan de inmediato. De lo que se tienen que preocupar es de si son presa del afán de seducir a los consumidores con artículos glamorosos, expensas de su base dur de clientes empresariales.
BlackBerry 6, Bold 9800, BlackBerry Tablet
En otro tiempo, la gente hacía cola (cortas) para el BlackBerry Storm. Si la masiva campaña de marketing de RIM es efectiva, hará lo mismo para cualquier cosa que salga esta temporada de vacaciones. No se puede atravesar una calle de San Francisco sin ser bombardeado con anuncios de BlackBerry Messenger (BBM): se los ve en las fachadas de los edificios y la ‘estrella’ de BBM se sencuentra en el BART y también aparece en la ciudad de Nueva York, donde es más difícil sobresalir. De repente, RIM está compitiendo con Apple por que se vean en toda la ciudad.
RIM mostró el BlackBerry 6, su próximo sistema operativo, en la conferencia WES de comienzos de este año y ha empezado a revelar algunas características del mismo en YouyTube y en su propio blog. Distintas demostraciones a base de fotos y videos de lo que algunos llaman el Bold 9800 están también comenzando a filtrarse, junto con rumores de una BlackBerry tablet.
Los cambios exitosos llegan a la vez por incrementos y por grandes saltos. RIM ha continuado mejorando el teclado del BlackBerry, ha modificado el dispositivo de la rueda de rastreo (ahora un elegante pad), ha simplificado su App World, ha convertido el BBM en una fabulosa aplicación de mensajería instantánea que incluye notas de voz, ha mejorado su cliente de Twitter y ha realizado docenas de otros cambios en la interfaz de usuario. Si bien el App World no está tan poblado, ni con mucho, como iTunes, no es nada para menospreciar. BIS, BES Express y BlackBerry Protect hacen que un poco de control de seguridad y de sincronización del e-mail profesional gotee también hacia los pequeños negocios y hacia los consumidores.
Pero a medida que RIM ve que el iPhone y los teléfonos con Android le pisan los talones en busca de la hegemonía, tiene que sentir la presión por mejorar su sex appeal. Por el lado del producto esto significa una mejor experiencia con la pantalla táctil, más opciones multimedios, mejor integración de los medios sociales y un navegador Webkit. En otras palabras, una experiencia de smartphone que tiene tanto de hambre por consumir contenido como por crearlo.
Todas las demos y blogs y videos indican que RIM lo ha logrado. Pero estas nuevas experiencias con el BlackBerry parecen que meramente colocan sus teléfonos dentro de una corta distancia, en paridad, que el iPhone y Android (para el juicio final hay que esperar al uso real en la práctica). Esto podría parecer bastante para los leales y adictos al BlackBerry, pero difícilmente es suficiente para apartar a las poco compactas muchedumbres de la cola para una película de Harry Potter. Si bien esto probablemente es aceptable –RIM no tiene problema en mantener su liderazgo en smartphones sin estas características ni colas turbulentas–, la mejora en la visibilidad y el gasto es un augurio de su escalada competitiva. A partir de ahí, las guerras se pueden pelear en filtraciones al Wall Street Journal y en los anuncios espectaculares de las grandes ciudades.
Pongamos que así sea. No es nuestro problema. Pero hay otros dos problemas que deberían preocupar a los fans del BlackBerry:
El primer problema se refiere a la cuestión de si estas nuevas y brillantes características (salvo el soporte al Webkit) comprometerán las demás características que simplemente funcionan. Abundan las sutilezas en un BlackBerry que parecen y se sienten rutina, pero esa rutina es la que las vuelve tan poderosas. Es simplemente menos trabajo que consumir, o para interactuar y producir e-mail, texto, mensajería instantánea y cualquier otra cosa que requiera la intervención del usuario. A los usuarios les gusta lo lucidor. Los teléfonos se han vuelto símbolos de estatus, así que está bien tenerlos. Pero no hay que matar lo que vuelve especial al BlackBerry.
El segundo problema se refiere a la cuestión de si todo el foco y dinero que se está gastando en lo brillante compromete las características empresariales que, por sí solas, hacen del BlackBerry el teléfono inteligente más vendido. Los fabricantes de los dispositivos de Apple y los que llevan Android (o el propio Google) tienen mucho camino por recorrer para alcanzar alguna vez lo que BlackBerry ofrece en control centralizado, imposición de políticas y seguridad (más allá de la seguridad del dispositivo mismo).
Ambas compañías desestiman esas capacidades en sus comentarios públicos y esto se muestra en los productos. A los consumidores quizá no les importe, pero sí a los CIO. Abundan los comentarios de que estos dispositivos se están abriendo camino en la empresa y el departamento IT haría bien en aceptar el programa, pero donde la confidencialidad, la política corporativa y las normas constituyen factores, eso no es algo que se disuelva en el aire. RIM ha resuelto los escenarios de uso que hacen que los dispositivos BlackBerry personales lleguen a la empresa. Lo tienen todo bien pensado.
Pero pintar edificios y estaciones del Metro exige dinero, planeación y pensamiento. Convertir el multitacto en prioridad exige recursos. Contratar a bailarinas sexies para demostrar nuevas características de un teléfono consume enfoque. Obtener los copyrights para las canciones de Black-Eyed Peas socava dólares para inversión. Apple ha puesto en manos de desarrolladores API empresariales (no hay mucho que decir de éstas, pero las fuentes revelan que ahí se está desarrollando una especie de religión).
Google está mostrando su control del dispositivo móvil con Google Apps, y compañías como Good Technologies, Fiberlink y Trust Digital (ahora parte de McAfee) ofrecen alternativas que reflejan algo de lo que el BlackBerry Enterprise Server (BES) hace para escenarios móviles de diverso tipo. Ninguno de estos enfoques está tan desarrollado o tan integrado en la experiencia total de los usuarios, pero si RIM frena la innovación aquí para trabajar en el sex appeal podría abrir la puerta para que otros alcancen el mismo nivel.
Windows Phone 7
Windows Phone 7
Si la reacción a los videos y los escritos sobre la demo técnica de Windows Phone 7 sirve de indicación, existen fuertes sentimientos a ambos lados del debate. Muchos creen que Microsoft fallará otra vez, mientras que otros opinan que el vasto imperio al final puso las cosas en su lugar. El tiempo lo dirá, como siempre lo dice con Microsoft. ¿Nada de cortar y pegar?: al cabo llegarán a eso. ¿Nada de multitareas (excepto con aplicaciones de Microsoft)?: desde luego, en futura entrega (¿algún Windows Phone Vista?)
Los detalles y opiniones están por doquier, pero la verdadera respuesta sigue escurridiza: si alguien hará cola por un teléfono Windows. Probablemente no —podría contener cómo manejar a la suegra, reparar la antena de Apple y salir con un final feliz, y de todos modos los consumidores se mostrarían escépticos. No obstante, parece que se trata de un nuevo producto significativo, y Microsoft ha atendido sobremanera a la experiencia de sus usuarios. Las demostraciones manifiestan un sistema operativo mucho más funcional. Las primeras pruebas beta han sigo prácticamente frívolas y sorpresivas, sin lugar a dudas. Lo que importará no es si es mejor que Windows Mobile 6.5 o si está a la par del iPhone o Android, sino si Microsoft ha dominado algo fundamental y electrizante.
Si lo tienen, entonces al cabo Windows Phone 7 se abrirá camino entre la gente, más allá de la base instalada de 90,000 empleados de Microsoft. Seguirán los desarrolladores (aunque Microsoft dice que hay una larga lista de desarrolladores que trabajan en las aplicaciones del Phone 7 y algunos con los que he hablado dicen que por ahora no usarán el Phone 7). No obstante, es una gran apuesta la de Microsoft: si le sale mal, le será imposible recuperar credibilidad alguna (es mejor hacer a un lado algunas características estándar clave y enfocarse en algo nuevo).
Al igual que Research In Motion, Microsoft busca primero atraer a las masas, optando por estorbar la batalla entre los Goliats móviles de hoy. Es decir: los sitios web orientados a consumidores ya han metido las manos en un pequeño conjunto de dispositivos beta que corren Windows Phone 7; Microsoft ha dicho que Windows Phone 7 no será manejado por el Systems Center Mobile Device Manager y Aaron Woodman, director de Experiencia del Consumidor para los Móvil, de Microsoft, ha dicho que la experiencia del usuario del Windows Phone 7 ha sido diseñada de manera que “el cerebro ni siquiera tenga que funcionar”.
Lo que quizá Microsoft ha hecho bien es presentar el smartphone como lo último en dispositivos para una experiencia social, un hub en un contexto de orientación al público, una plataforma unificadora para actualizaciones de estatus y otras formas de micro-eventos ligados a la actividad humana. Hoy esto es, en buena medida, un fenómeno de consumidores, pero es una situación que irá a cambiar. Si esto es suficiente para hacer que Windows Phone 7 ocupe un lugar aparte se podrá decir cuando se tenga más experiencia al respecto, para no hablar de los desarrolladores que fabricarán aplicaciones que aprovechen el Phon 7. Como sea, Microsoft empieza desde cero, sólo con su nombre y reputación, para bien o para mal.
Mejor me acostumbro a hacer cola.
Fritz Nelson es director editorial de InformationWeek y productor ejecutivo de TechWebTV. Escribe, por un igual, sobre start-ups y compañías establecidas, pero en sus escritos le gusta sacar provecho a múltiples formas de medios.


¿Desea imprimir?



