EL CIO YA NO ES COMO LO PINTAN
Responsables de operar prácticamente todos los procesos de negocio de una empresa, los CIO del amanecer del siglo XXI están en una posición inmejorable para completar su transformación y moldear el futuro de sus compañías.
Para documentar el momento histórico que los directivos de sistemas están viviendo sobran evidencias. En los últimos meses se han multiplicado las encuestas, reportes, libros y white papers sobre el papel del CIO y su involucramiento en las decisiones de negocio. Mientras que en unos se documenta un preocupante descenso de su influencia debido a la democratización de la tecnología, en otros se demuestra lo contrario. Baste consultar un artículo publicado en nuestra revista hermana InformationWeek del 19 de noviembre: http://www.informationweek.com/story/showArticle.jhtml?articleID=203101647
En lo que todos parecen coincidir es en la necesidad de que el CIO cuestione el papel que está jugando dentro de la toma de decisiones corporativa y decida si quiere mantenerse en su zona de confort o aprovechar la actual coyuntura optando por ocupar un sitio protagónico.
Las organizaciones automatizadas del mundo moderno necesitan documentar sus procesos y ejercer gobernabilidad sobre los mismos para poder innovar. ¿Dónde reside la automatización y quién supervisa la correcta operación de los procesos cotidianamente? En el departamento de sistemas. Son los CIO quienes hoy tienen la total responsabilidad de que corran las aplicaciones y sucedan las transacciones. Sólo les falta asumir la total posesión de los procesos de su compañía.
Y es en este punto de inflexión en el que algunos fallan. Los CIO que no están orientados al negocio, dicen los expertos, van a descender inexorablemente en la estructura jerárquica, algo así como si sufrieran un retroceso en la cadena evolutiva.
Por su parte, quienes aprovechen esta oportunidad sin precedentes de tomar el control de su carrera y de moldear el futuro de sus compañías, podrán evolucionar y ocupar el lugar que les corresponde cerca del director general y el Consejo de administración.
En este sentido, no es arriesgado decir que nuestro CIO del año, Víctor Núñez Martín, es un modelo a seguir. Contratado en 2001 por el director general de dicha institución, Víctor Manuel Borrás Setién, Núñez fue ratificado en la actual administración junto con el propio Borrás. No es para menos: parte de la radical transformación de esta institución clave para el bienestar de los mexicanos ha sido posible gracias a la conjunción de una visión estratégica apoyada en tecnologías de negocios.
No es coincidencia que también el consejo editorial de InformationWeek México haya decidido darle, por segunda ocasión, el reconocimiento más importante que podemos hacer a un ejecutivo de tecnologías de negocios.
Sencillo, accesible, cálido, Núñez se da tiempo para asistir a foros y seminarios como los producidos por Netmedia y patrocinados por esta revista. De manera que me honro en haber podido conocerlo también en el plano del oyente atento, participativo y siempre bien dispuesto. Se trata pues no sólo de un hombre brillante sino de un auténtico modelo a seguir.
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