EL ACUERDO NACIONAL DE SEGURIDAD ¿TIENE UN CIO
Poco o nada ha trascendido sobre el papel que está jugando la tecnología en el Acuerdo Nacional de Seguridad. Existen tres menciones generales que involucran de una forma u otra a las IT, pero no se conocen los detalles.
Secuestros, enfrentamientos, vendettas y hasta atentados… policías buenos contra policías malos, y la sociedad civil como rehén de la incompetencia de gobiernos que toleraron y arroparon a la delincuencia.
Hace poco el presidente Felipe Calderón inauguró el centro de inteligencia policial y, con tal motivo, trascendió que las policías de todo el país y las distintas corporaciones de seguridad deberán compartir las bases de datos de delincuentes y sospechosos. Asimismo, en el recién firmado Acuerdo Nacional de Seguridad existen al menos tres puntos que involucran el uso de las IT, a saber: el 17, el 19 y el 64. El primero contempla consolidar el Sistema Único de Información Criminal a fin de garantizar la interconexión e intercambio de información entre instancias y órdenes de gobierno para combatir el delito; deberá completarse en un año. El 19 llama a desarrollar y ampliar el uso de tecnología para el intercambio de información en el combate a la delincuencia, whatever that means; también a terminarse en el curso de un año. Por último, el 64 establece adaptar los registros electrónicos de trabajadores, proveedores y clientes a las normas del Padrón Único del Registro Nacional de Población para prevenir el fraude y el robo de identidad, y se completará en dos años.
Quizá parte de la estrategia sea no revelar más detalles y, si es así, perdón mi ignorancia. Pero me gustaría escuchar que existe un súper CIO encargado de algo equivalente al Departamento de Homeland Security. Como usted sabe, con motivo de los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001 se desarrolló en Estados Unidos una iniciativa de seguridad nacional vigente hasta el día de hoy. Steve Cooper fue el primer CIO del Departamento de Homeland Security, cuyo staff trabajaba 20 horas al día, siete días a la semana. Tenían una lista de obligaciones a cumplir y sabían exactamente lo que tenían que hacer. Y una de las tareas en su lista era la integración de los sistemas de las diferentes agencias: la Guardia Costera, el Servicio Secreto, FEMA… pero además estaba el convencer a algunos de que las IT no son un centro de costos sino un facilitador estratégico.
Entrevistado recientemente por John Soat para la publicación hermana InformationWeek, Cooper dijo que a pesar de que todo parecía indicar que la integración de los sistemas sería una pesadilla en Homeland, no fue así. “La integración fue lo que el presidente Bush y el secretario Ridge establecieron como el objetivo principal.” Añadió que la labor resultó similar a las fusiones en las que había trabajado en el sector privado.
Antes de Homeland, Cooper fue CIO en Corning, y previamente, director IT de Eli Lilly. Más que el reto de la integración, Cooper encontró difícil lidiar con las restricciones impuestas por la burocracia gubernamental. La consolidación de los data centers, por ejemplo, fue mucho más compleja que otros aspectos. Cooper tuvo que hablar ante el Congreso y mostrarles el beneficio de eliminar puestos dentro de los centros de datos.
Soat no dio más detalles sobre la conversación con Cooper, pero es posible imaginarse el resto. Confidencial como ha de ser, la integración de bases de datos no debe haber sido cosa sencilla justamente por las implicaciones en las esferas de los procesos y las personas: cotos de poder, líderes sindicales, pérdida de puestos de trabajo, corrupción, y quizá muchos obstáculos más.
El hecho es que tanto allá como aquí las IT juegan un rol estratégico en el alcance de las metas en materia de seguridad. Quien quiera que esté liderando los puntos del acuerdo arriba mencionado ojalá tenga, como Cooper, el empoderamiento que haga posible cumplir con tales aspectos.


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