¿Estratega del año?
La identidad del CIO del año es revelada en la edición decembrina de InformationWeek México, tradición que se repite desde hace nueve años. Su selección, sin embargo, requiere de más de cuatro meses, tiempo suficiente para dos reuniones del Consejo editorial en las que se barajan candidatos y en el que también se sondean otros foros, grupos de interés y redes sociales. Para ser honesta, a pesar de que recibimos pocos nominados, todos podrían haber merecido el título que modestamente le otorgamos desde esta trinchera. Por desgracia, sólo uno puede llevarse nuestros reflectores.
El título de CIO del año fue otorgado por consenso de los miembros del Consejo editorial a David Orellana, de Mexicana de Aviación. Sus méritos como ejecutor de la visión de negocios de Manuel Borja, director general de la aerolínea, fueron confirmados a través de entrevistas con clientes internos, proveedores y subalternos, encomendadas a la firma de consultoría Ernst & Young. Creemos que todo proceso de elección de ganadores en el terreno del quehacer profesional (aquél que no puede medirse objetivamente por un cronómetro o por el número de tiros acertados) es sujeto de suspicacias, por lo que año con año nos hemos preocupado por transparentar dicho proceso y perfeccionar los elementos que justifican la selección.
Para los más enterados, la nominación de Orellana no debe ser ninguna sorpresa. Mexicana de Aviación ha hecho enormes progresos desde su privatización. Con apenas tres años al frente de la empresa, Borja es un convencido: “La innovación tecnológica nos ha proyectado hacia una nueva era de servicio”, ha manifestado públicamente en más de una ocasión. Así pues, Orellana cuenta con el mejor aliado que todo CIO pueda tener, el director general.
Serio pero sin rayar en la solemnidad, afable, su actitud de servicio y buena disposición he podido comprobarlos personalmente. Desde su llegada para sustituir a Santiago Ontañón (otro buen amigo de esta casa editorial y experimentado CIO a quien se le encargó el programa Frecuenta de fidelización de la aerolínea), Orellana se comprometió a seguir ocupando un lugar en el ranking de “Las 50 empresas más innovadoras”, camino que ya había pavimentado Ontañón para él. Asimismo, muy pronto se hizo presente en foros de discusión y conferencias, participando activamente como panelista y proponiendo ideas para mejorar los contenidos.
Un CIO es cada vez más un estratega. Su relación con el director general tiende a ser más cercana y con ello crecen sus facultades para aportar valor en todas las áreas del negocio, que hoy sin tecnología son prácticamente imposibles. De acuerdo con la definición propuesta por Accenture en un artículo publicado en su revista Outlook del 2009, un director de estrategia es aquel que: maneja la multitarea; es un profesional multifunción; un jugador estelar; una persona de acción, no sólo de reflexión; el guardián del mediano plazo; una persona de influencia, no de imposición; un gestor cómodo con la incertidumbre; un gestor objetivo. ¿No suena muy similar a lo que hoy entendemos como un director de sistemas? Quizá el próximo año tengamos que nombrar al “estratega” del año.
Aprovecho para desear a mis queridos 18 lectores un prodigioso 2010, en el que nos siga uniendo el entusiasmo y la pasión tecnológica en beneficio de un país más próspero.
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