NUBE ABIERTA
El cielo está despejado porque las nubes del cómputo (cloud computing) se están abriendo para dejar entrar al open source.
Las plataformas de cloud computing, como Elastic Compute Cloud (ECC2), de Amazon; Asure Services Platform, de Microsoft, y App Engine, de Google, ofrecen al público en general servicios de cómputo flexibles, con el consiguiente ahorro de inversión en infraestructura. Los usuarios pagan sólo por lo que usan, tanto de almacenamiento como de capacidad de procesamiento. Para los clientes de estas soluciones, la “nube” es como una “caja negra”: se sabe que funciona pero no se ve lo que se hace dentro.
Con todo, este novedoso modelo no deja de estar sujeto a constante escepticismo en cuanto a privacidad, seguridad y confiabilidad. Esto ha provocado que cada vez más se tengan disponibles soluciones de código abierto que permitirán a las empresas tener todo el poder de la nube, con visibilidad y en su propia infraestructura, o al menos en esquema de hospedaje (hosting) bajo su control, si así lo desearan. Algunos ejemplos de estas soluciones de código abierto son: Eucaliptus, Globus Nimbus y Reservoir, productos que han detonado la aparición de herramientas alrededor suyo, como OpenNebula, Enomaly y 10gen.
Tanto las soluciones completas como las herramientas que las complementan, tienen la meta de ser fáciles de usar, mantener y modificar. Por ejemplo, las empresas pueden optar por ejecutar, la mayor parte del tiempo, sus aplicaciones en las soluciones de Amazon, Microsoft o Google, pero reservarse el derecho de procesar sus aplicaciones sensibles o confidenciales en su propia infraestructura. También la solución contraria es viable: que las empresas ejecuten la mayor parte de sus aplicaciones en sus propios recursos, limitando el uso de las aplicaciones comerciales de Google, Amazon y Microsoft, como complemento, para cubrir el desbordamiento en la demanda.
Tal parece que NUBE tiene un nuevo significado, tanto para los que piensan que “cloud computing” es algo sólo posible para las grandes empresas, como para quienes lo ven como una opción de racionalizar y flexibilizar la operación, con la mínima inversión (de gran relevancia durante etapas de contracción económica como la que vivimos). Para los primeros: Necedad Utópica, Brutal Emprendimiento. Para los segundos: Necesaria Utilería, Benéfica Evolución.





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