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EN TIEMPOS DE RECESIÓN

 Tras disponer de buenas bases para los proyectos de tecnología del negocio, hay que tomarse tiempo para tranquilizar y motivar al equipo. Primera parte.

 

Rebecca Wettemann

 

El lento crecimiento de este año en Estados Unidos podría conducir a una recesión, y algunos entendidos urgen a los CIO a estar listos para recortar los presupuestos IT hasta en 10%, incluso de un momento a otro si el firmamento se les cae sobre la cabeza. Pero fue precisamente esta actitud de “todo o nada” lo que condujo a gastos excesivos en 1999 y a la mayoría de las malas inversiones en IT en la década pasada. Es tiempo de movernos más allá de pensar en números binarios: 1-0 (sí/no).

 

Primero pasemos a considerar las inversiones en infraestructura. Por la experiencia de tantos años dedicados a ayudar a los equipos IT a fundamentar sus proyectos, hemos llegado al convencimiento de que los principales retos se encuentran en la infraestructura tanto de redes como de cómputo. No debe sorprender, pues, que una de cada tres de estas iniciativas falla y no entrega valor. Demasiados equipos IT se lanzan a proyectos que están por encima de sus posibilidades y lo hacen sólo para obtener reconocimiento, pero son en extremo haraganes para detenerse a pensar en soluciones más sencillas (y baratas) o los enredan pícaros gerentes de cuenta de los fabricantes.

Por ejemplo, recientemente estuvimos estudiando un proyecto donde un equipo deseaba comprar ruteadores nuevos a un costo de $6,000 dólares, en vez de actualizarse con un gasto de $200 dólares por ruteador. El equipo gastó medio millón de dólares porque los ingenieros de redes pensaron que sería más interesante disponer de ruteadores de última generación. Dado que uno de cada tres proyectos de infraestructura es un despilfarro, una mala decisión anula (y deja en números rojos) las dos buenas.

 

Tip rápido: antes de aprobar una nueva inversión en infraestructura, especialmente en tiempos de vacas flacas, hágase dos preguntas: ¿se notará en el negocio? ¿Hay alguna alternativa más económica? Dicho de otra forma: trate de explicarle a su jefe por qué necesita esa tecnología. Si él no lo capta, no está muy claro lo que usted pretende.

 

Rebecca Wettemann es vicepresidente de investigación de Nucleus Research, proveedor mundial de servicios de investigación y asesoría IT.

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