Ofrecen mucho pero ¿será necesario?
El sector IT está pasando por un reacomodo histórico. Los fabricantes de productos quieren convertirse en vendedores de servicios, y quienes no tienen buenos brazos para los servicios ven demasiada presión en sus márgenes para poder competir. Pero en la huida frente a la especialización en productos, algunos grandes jugadores están leyendo mal lo que el mercado desea o, más precisamente, no captan bien lo grandes que son algunos mercados.
La firma que más recientemente se ha aventurado por esta senda es Brocade, que –al menos así se rumora– está en venta. Esta empresa especializada en almacenamiento procuró ampliar un alcance en redes comprando Foundry, pero fue una adquisición demasiado pequeña y llegó demasiado tarde. Los principales clientes de Brocade son fabricantes de almacenamiento, y en un mundo donde HP compra EDS y Dell compra Perot, no es probable que Brocade llegue nunca a tener una relación sólida con compradores de empresas; así que ¿por qué no vender la compañía a otro que sí compre empresas?
HP parece la favorita para la adquisición de Brocade, pero no hay que excluir a Dell, que desea extender su huella de servicios empresariales a como dé lugar; ni a Juniper, que tiene efectivo y cuya línea de productos carece precisamente de lo que Brocade vende (pese a su naciente línea de switches); tampoco a EMC, a la que si bien le supone más riesgo, tiene suficiente buen historial en mantener la independencia de las empresas que adquiere y en permitir que sus competidores hagan negocio con ellas; Oracle es otra posibilidad, pues Brocade encajaría con Sun una vez la adquisición de ésta se complete, pero Oracle, sencillamente, no es una compañía de hardware.
Para todos estos fabricantes se trata en el fondo de envidia de IBM. El Gigante Azul ha decidido que no está para negocios de escaso margen que no “marcarán una diferencia” y ha vendido sus divisiones de redes y sistemas de usuario final, y a continuación se ha concentrado en su brazo de servicios globales, donde no sólo logra abultados márgenes de utilidades, sino que también vende montones de su propio software empresarial, con los correspondientes voluminosos márgenes. Mientras que IBM no ha querido estar en el negocio de las redes, que es algo medular para los centros de datos empresariales, HP, Dell, EMC y Juniper ven gran valor en agregarse el conjunto de productos de Brocade. ¿Cómo es eso?
Aunque estas compañías se apresuren a apropiarse la parte propia de IBM, creo que están leyendo mal el voraz apetito de sistemas empresariales basados en servicios y ofertas de software de IBM. Si bien no soy en general un fanático del cloud computing en todas sus encarnaciones, creo que los proveedores de software como servicio (SaaS) se verían reforzados con este tipo de fusiones. Cuando uno tiene un martillo ve clavos por doquier: cuando se tienen 10,000 consultores, uno ve enormes y caros proyectos de integración. SaaS va a ser una alternativa popular.
El otro probable ganador en esto es Microsoft. Windows 7 parece ser lo que Vista debería haber sido y un gran porcentaje de CIO y jefes de Finanzas quedarían pasmados al ver el precio que supondría comprar Exchange, SharePoint, un apilo de aplicaciones empresariales, software para servidores y sistemas operativos de punto final, todos de un solo lugar, todos integrados con Active Directory y todos desplegables sin un cúmulo de integradores… bueno, digamos sólo que suena muy atractivo. Añádase a esto que Windows 7 “funcione lo bastante bien”, como BranchCache, BitLocker, AppLocker, DirectAccess e incluso en modo XP, y el contrito Microsoft da la impresión de estar muy avispado y, con seguridad, es una gran cosa.
Art Wittmann es director de Analítica de InformationWeek.


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