Las 7 cosas que debe hacer Microsoft en 2010
El año pasado fue duro para Microsoft. En todas sus áreas, las ventas se volvieron lentas y los principales negocios, como Office y Windows, significaron un golpe más. Desde luego, la economía anduvo mal, pero hubo proveedores IT que, con todo y todo, se las arreglaron para mantenerse significativamente mejor.
El problema de la empresa de las Ventanas es que el CEO, Steve Ballmer, y otros altos ejecutivos continuaron operando como si fuera 1989, cuando la industria de la computación personal era nueva y Microsoft dictaba precios y prácticas. En realidad, han pasado dos decenios de eso y Microsoft tiene muchos nuevos rivales, el cómputo migra de los escritorios a Internet y la organización tiene problemas para mantenerse al paso.
He aquí lo que Microsoft debe hacer en este nuevo año para volver al juego:
1 Bajar los precios de Windows
La plataforma de las Ventanas se ha vuelto demasiado costosa para competir con ofertas prácticamente gratuitas de proveedores de Linux, como Ubuntu, que va ganando terreno en el espacio de redes ultrabaratas.
Dell, por ejemplo, ahora ofrece la netbook Inspiron Mini, basada en Ubuntu, a partir de $299 dólares (precio inferior al de Windows 7 Ultimate, en Estados Unidos). El hecho es que a muchos consumidores no les preocupa ya qué sistema operativo usa su PC, mientras el precio sea el correcto y puedan enviar correos electrónicos, navegar por el Web y tener su página de Facebook con suficiente confianza. Mientras, la naciente potencia Google parece dispuesta a perder dinero en su sistema operativo Android con tal de establecer un puente en el mercado de las netbooks.
Resultado de todo ello: las ventas de Microsoft descendieron 13% en el más reciente año fiscal.
Para mantenerse competitivo, Microsoft requiere recortar los precios de Windows en 50% o más, pues de otra forma el mercado continuará marchándose a otros sistemas operativos. Microsoft haría bien, asimismo, en borrar la memoria de Vista, la plataforma más menospreciada de su historia, concediendo a todos los usuarios de Vista una actualización gratuita de Windows 7.
Desde luego, Windows sigue siendo una vaca gorda que rinde $15,000 millones de dólares en efectivo cada año, pero la historia de los negocios está llena de ejemplos de organizaciones que trataron de seguir en sus 13 después de un cambio profundo y quedaron destrozadas por advenedizos: Eastman Kodak, por ejemplo, trató de proteger su negocio de las películas por mucho tiempo, y llegó tarde al cambio de juego, cuando el mundo de la fotografía ya se había vuelto digital.
2 Volver libre a Office
En el mismo tono, Microsoft necesita producir una versión completa de Office para consumidores que no cueste más de $20 dólares. La empresa entregará una edición Web de Office 2010 sin cargo, pero esa versión carece del glamour de la versión más cara para escritorio, cuyo precio comienza en los $80 dólares.
Lotus Symphony, de IBM, es robusta y gratis, y puede hacer un 80% de lo que hace la versión completa de Office. Esto es bastante bueno para la mayoría de los usuarios (del lado del consumidor). Microsoft requiere responder o verá cómo las ventas de Office a los consumidores –ya reducidas 34% en el más reciente trimestre– continuarán teniendo bajones de doble dígito.
Microsoft necesita recortar precios en las ediciones empresariales de Office y Exchange Server, porque –una vez más– rivales como Google están recurriendo a productos basados en nube que son totalmente funcionales, pero mucho más baratos. ¿Una prueba? Los ayuntamientos de Los Ángeles y Washington, D. C. (en Estados Unidos) recientemente enterraron sus ambientes Office en aras de Google Apps, con lo que van a ahorrarse decenas de miles de dólares en software de escritorio. Más entidades gubernamentales, así como negocios, seguirán esa estela, a menos que Microsoft responda con alguna elasticidad de precios dado el actual clima económico.
3 Zambullirse en los servicios
Si Microsoft no puede continuar ganando mucho con la venta de software, ¿hacia dónde se debe dirigir para tener ingresos? La respuesta tendría que ser clara, dadas las fusiones y adquisiciones del año pasado. Los fabricantes Dell y Xerox, ante una commoditización de sus líneas de productos, adquirieron empresas de servicios IT.
Dell compró Perot Systems por $3,900 millones de dólares, y Xerox se quedó con ACS por $6,400 millones. Mientras, IBM ya ha recorrido ese camino desde hace años desinvirtiendo en productos que dejaban escaso margen y enfocándose en outsourcing. HP ha seguido por ese camino desde 2008 con su compra de Electronic Data Systems, por $13,900 millones de dólares.
Los servicios hacen furor porque proporcionan una constante fuente de ingresos, a diferencia de la compra de una sola vez. Y si, por un lado, el software se abarata cada vez más, por el otro su uso, mantenimiento e integración con otros sistemas no se vuelven más sencillos; los consumidores y los negocios siempre van a requerir soporte para sus compras de tecnología, lo que significa una continuada y fuerte demanda de servicios.
Microsoft hasta ahora ha jugado algo en el mercado de los servicios y ha optado por participar –principalmente a través de Avanade– de su joint venture con Accenture. Con todo, 2010 tiene que ser el año en que la compañía ponga a trabajar su reserva en efectivo de $37,000 millones de dólares para convertirse en un participante de mayor peso. Entre los candidatos para compra están Computer Sciences o algún proveedor ultramar de capa media.
4 Enterrar Zune
Microsoft debe dejar de perder tiempo y esfuerzo –por no mencionar dinero– en mercados donde ya ha perdido la batalla. El mejor ejemplo de ello está en el espacio MP3, donde quien domina es Apple con su iPod, y todo lo demás, incluido Zune, son ocurrencias de último momento.
A pesar de un enjambre de esfuerzos promocionales y de mercadotecnia –como diseños a la medida y una unidad HD sacada en agosto–, Microsoft sigue siendo del montón en el mercado MP3 y esto no va a cambiar jamás. Las ventas de Zune y productos afines quedaron en 14% en el último trimestre fiscal de la fimra, y la participación de mercado fue insignificante comparada con la de iPod. Microsoft necesita admitir que Zune ha sido un fracaso; tiene que eliminar esas pérdidas y salirse.
5 Comprar Yahoo
Por otro lado, Microsoft necesita lanzarse por Yahoo y comprar a la compañía de una buena vez. La empresa sólo tiene un éxito marginal con su plataforma de búsqueda Bing, cuyo market share global era de sólo 3.26% en diciembre pasado. Y esto no es porque Bing no sea un motor de búsqueda decente; lo es. Más bien lo que pasa es que Google, con 85% del mercado, está demasiado radicado en las mentes de los consumidores como sinónimo de búsqueda por Internet. Incluso un ejecutivo de Microsoft dijo hace poco a los asistentes a la conferencia de Interop, en Estados Unidos, que “googlearan” la información de los contactos, en vez de que la “binguearan”.
Yahoo sigue siendo un importante portal Web y el sitio más rico para contenido de interés general en la Red. Añadir el motor de búsqueda Bing a sus páginas reforzaría considerablemente el tráfico de búsqueda. En efecto, esto es lo que pretende, a la larga, la actual alianza de Microsoft con Yahoo. Pero ese acuerdo exige complejas fórmulas al compartir los ingresos, riesgosas garantías de tráfico y retos técnicos a la hora de la integración, que acabarán estorbando la ejecución. Seis meses después del anuncio, las compañías no acaban de cerrar el trato y no está claro cuándo se hará.
Las acciones de Yahoo actualmente se venden a unos $16 dólares. Es momento de que Microsoft se deshaga del viejo acuerdo y se vuelva incluso hostil, si es necesario.
6 Reforzar la suite ejecutiva (¿El fin de Ballmer?)
Ballmer ha dicho que piensa quedarse en Microsoft hasta más o menos 2018. El cuestionamiento es si debe durar tanto tiempo. El desempeño de la empresa bajo la protección de Ballmer, el cual recibió la estafeta de CEO de parte de Bill Gates hace casi una década, ha tenido cosas buenas y malas.
Las franquicias centrales la pasan mal, pues no han obtenido ganancias en nuevos mercados clave, y en muchos aspectos la compañía últimamente parece andar a la deriva. Con todo, Ballmer ha sido un infatigable paladín de Microsoft y pocos ejecutivos pasan tanto tiempo viajando como él, viéndose con los grandes clientes y promoviendo la empresa y sus productos en eventos y conferencias. Ballmer es un apasionado e incansable súper-vendedor.
Pero si 2010 no es el año del cambio en la dirección de la compañía, la mesa directiva de la empresa debería comenzar siquiera a proponer un plan de transición y fijarse en los talentos jóvenes que puedan guiar la empresa en el siglo XXI. Es un momento crítico, pues Microsoft está obligado a navegar diestramente por entre los cambios del mercado, algunos de la importancia del cloud computing.
A quien no hay que perder de vista es al vicepresidente senior Amitabh Srivastava, que fue designado para dirigir una nueva unidad de servidor y nube dedicada a desarrollar y promover el sistema operativo cloud de Microsoft, Azure.
7 Lanzar ALGO que cambie el juego
Por último, Microsoft necesita lanzar un nuevo producto en 2010, del que todo el mundo hable. En realidad, el último lanzamiento nuevo de la compañía de Gates que captó considerable la atención y que mostró tener potencial para quedarse fue Xbox. ¡Pero eso fue hace 10 años!
Microsoft requiere plantearse una agenda y quitar ruido de Apple y Google desarrollando un producto que cambie el juego. Podría ser un teléfono, una tablet que realmente funcione, un e-lector o algo complemente inesperado; el caso es que necesita dar un gran golpe. Windows y Office son franquicias cansadas, y la compañía debe hacer que el mundo de las IT vuelva a hablar de ella. ¿Por qué dejar que Steve Jobs sea el rey de la fiesta?
Si Microsoft logra siquiera unas cuantas de esas metas este año se pondría en el camino de la redención, pero si prosigue en su marcha actual, por donde todos van, y no se atreve a aventurarse, el siguiente será otro año difícil para la firma.





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