Es necesario conducir los negocios con la vista al frente
El desarrollo o implementación de las plataformas de Inteligencia de Negocios (BI, en inglés) prometen dotar a las compañías de información de valor y en tiempo real para la correcta toma de decisiones, pero para los responsables o líderes de estos proyectos la diferencia entre el fracaso o el éxito está relacionada a la definición de un plan de trabajo, explicó Ernesto López, gerente comercial de Impra consultores.
Así, en contra de la creencia común, que basa el éxito de todo proyecto de BI en la inversión o compra de tecnología, López mencionó, que el primer ladrillo nada tiene que ver con hardware y software sino con el desarrollo de un plan estratégico concreto y bien definido
“Si buscan un impacto real en su proyecto de BI no necesariamente deben comprar hardware al arranque. Busquen procesos pequeños pero de alto valor para la organización, no se casen con un único producto cácense con las necesidades de su negocio”, explicó López.
El experto de Impra, mencionó que actualmente las empresas carecen de mediciones estándares que permitan analizar las necesidades, requerimientos y el estado actual de la organización.
“Las compañías en México tienen que aprender a definir procesos claros sobre cómo van a planear sus proyectos y estrategias de negocios. Y, lo tiene que hacer pronto porque estamos en momentos de crisis financiera, en donde no nos podemos dar el lujo de perder o arriesgar el capital”, dijo López durante su presentación en el marco del Business Innovation Forum 2009.
Actualmente, según López, 95% de los empleados desconocen el papel o rol que juegan para alcanzar los objetivos del negocio. Del mismo modo, nueve de cada diez empresas que ya han definido los objetivos de un proyecto, fallan en su ejecución, por falta de mediciones o reportes de desempeño.
Para evitar el fracaso, dijo López, las compañías deben: primero generar un marco organizacional que analice los escenarios actuales, cuente con objetivos que respondan a las necesidades del negocio, contemple la planeación y manejo del presupuesto, calcule el impacto, monitoreé la ejecución y cierre el ciclo de implementación con base a las metas inicialmente planteadas.
“Estamos acostumbrados a manejar las empresas con el retrovisor, porque únicamente hacemos análisis postmortem de la situación de la compañía, nunca vemos hacia adelante y nos quedamos con una operación totalmente reactiva”, mencionó.
Por ello, ante cualquier proyecto de tecnología, el experto de Impra recomendó a las compañías involucrar a las personas adecuadas para alcanzar los objetivos programados y no realizar proyectos infinitos y 100% perfectos que nunca van a despegar, porque muchas veces con operar bien basta.
“Al final de cuentas lo importante es que las organizaciones entiendan que la Inteligencia de Negocios ya es para todos y los departamentos de IT y operativos tienen que hacer lo posible por ir lo más preparado porque allá afuera, en términos macroeconómicos, hay una guerra y los próximos años serán difíciles”, dijo.


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