Los tiempos difìciles son una oportunidad de crecimiento para el segmento del BI, pero hay que tener cuidado con el enemigo. Sólo 14% de los usuarios expertos de business intelligence son creadores de informes de análisis. Fuente: PMI, CapÃtulo México
El panorama no es nada halagador para la industria IT. De acuerdo con IDC, los efectos de la recesión global impactarán importantemente sobre la forma en que se distribuye la inversión en tecnologÃa en Latinoamérica.
Este año, a decir de la firma analista, 55% de la inversión IT se destinará a la operación, 29%, al negocio; 11%, a la innovación y 5%, a administración.
El entorno IT está enmarcado por un crecimiento negativo del PIB regional (-1%, estimado para 2009), y un sector manufacturero (que suele aportar el 18% del PIB en México) cayendo a -4.9% en México durante el último trimestre de 2008, y concluyendo el año con una tasa de crecimineto de -0.7%.
La cuestión está en cómo se aborda la situación. Para Héctor Franco Beltrán, vicepresidente del Business Intelligence Institute (BII), si la crisis se llevara a terrenos militares, se asemejarÃa a una “zona de guerra convencional”, donde predominan factores de estrategia como inteligencia e intuición, y no a un “ataque con armas de destrucción masiva”, definido por tácticas de superioridad, determinación y dominio.
La pregunta es: ¿están las empresas listas para explotar la inteligencia a nivel de procesos?
EN LOS NIVELES MÃS BÃSICOS. Los tiempos actuales representan sin duda un terreno fértil para la implementación de soluciones de inteligencia de negocios (BI, por sus siglas en inglés). Convodado por IDC para participar en el foro Information Management & BI 2.0 Conference 2009, Ignacio Funes, director general del Sistema Estatal de Informática del Gobierno del Estado de México, lo explica de forma sencilla: la falta de integración o incomunicación entre los sistemas, definida por diferentes fuentes de datos, formatos distintos, duplicación, incompatibilidad entre programas o plataformas IT, falta de calidad y escasa aplicabilidad de la información, da lugar a información inconsistente y decisiones basadas en silos de información, datos históricos e indicadores basados en experiencia, intuición, extrapolación e instinto.
Para contar con análisis sólidos y tomar ventaja de la información que un negocio genera, el BI es prioritario. Con todo, una encuesta reciente desarrollada por IDC muestra que la inteligencia de negocios no es ni la primera ni la segunda solución de negocios más importante a utilizar en los próximos 12 meses. Esta tecnologÃa ocupa la tercera posición, por debajo de la seguridad informática y los sistemas de ERP.
Según la misma fuente, la principal herramienta de business intelligence en los próximos doce meses seguirá siendo la humilde hoja de cálculo, seguida por las herramientas para la producción de informes, análisis y consultas ad hoc y las aplicaciones para hacer análisis financiero.
Entonces, ¿cuándo se podrá hablar del BI empleado para una real automatización inteligente de procesos, que use herramientas de alerta, el tan mencionado análisis predictivo, procesos de conocimiento, análisis de contenido y monitoreo de eventos? IDC estima que no será antes del año 2020.
Para Jorge Valdés Garciatorres, vicepresidente del Project Management Institute (PMI), CapÃtulo México, el problema radica en que los desafÃos de un proyecto de inteligencia de negocios son muy complejos.
Es decir, se requieren grandes capacidades de procesamiento y almacenamiento de información, asà como nuevos procesos de extracción, depuración y estructuración de información clave, que no siempre son viables de obtener sin un gran trabajo previo.
En este sentido, Henry Morris, vicepresidente senior de software global y servicios de investigación de IDC, señala que apenas 14% de los administradores dice sentirse confiado de que los informes desarrollados en su organización proporcionan datos correctos a la gente precisa y en el tiempo adecuado.
¿A qué se debe el desaprovechamiento general de las capacidades que alcanza a dar el BI para la empresas?
De acuerdo con Valdés Garciatorres, el enemigo es la complejidad; es decir, el manejo de múltiples instalaciones y ambientes de herramientas, las numerosas relaciones con diferentes vendedores o proveedores, el mantenimiento de múltiples licencias y contratos de soporte, el entrenamiento y capacitación de diferentes herramientas o tecnologÃas y la integración de múltiples aplicaciones de inteligencia de negocios con el resto de las aplicaciones de las empresas.
Y agrega: “El fracaso en la implementación causará mayores pérdidas, sobre todo en términos de confianza y credibilidad para la organización”.
Asà que tal vez lo más inteligente en un entorno como el actual sea analizar previamente el uso de soluciones de BI, o bien delimitar con sumo rigor sus alcances, evitando adentrarse en proyectos que se salgan del control presupuestal sin dar los resultados que el negocio está esperando.
