En la era del Facebook, los problemas IT son pesadillas para el CIO (Parte 2)
El CIO del distrito escolar que trata de remediar este desastre dijo al Washington Post que para cuando se descubrió la falla, los arreglos no pudieron estar listos a tiempo para el primer día de clases. “No quisimos poner en funcionamiento un sistema que estaba por completo estropeado –el jefe de Información del sistema escolar, W. Westley Watts junior dijo a principios de septiembre–. Es asunto de horas-hombre y hacer el trabajo. Nos faltó tiempo.”
Watts, sin duda, tendrá que encontrar tiempo para explicar su papel como uno de los cuatro CIO de los distritos escolares de Estados Unidos que trabaja en el Consejo Asesor de SchoolMax. Gran parte de las actividades del Consejo son típicas, pero una de sus responsabilidades explícitas me llamó la atención por lo extraña, en particular a la luz del embrollo del distrito escolar que Watts está tratando actualmente de limpiar:
“Ayudar en el desarrollo de estrategias para incrementar el impacto de SchoolMax en la comunidad educativa.”
Interpretado de una forma, podría significar que Watts y otros miembros del Consejo Asesor de SchoolMax se espera que contribuyan a que el sistema SchoolMax produzca un impacto efectivo y positivo en los alumnos, maestros y administradores. Interpretado de otra forma, podría significar que SchoolMax espera que los miembros de su Consejo Asesor contribuyan a que la compañía venda sus productos a otros distritos escolares.
A la luz del escándalo del desastre de los horarios del SchoolMax en su distrito propio, Watts debería dar un paso adelante y esclarecer con todo detalle qué ha hecho en su responsabilidad como asesor. Si toda su actividad se ha reducido a los estudiantes, entonces fantástico, pero si esperaba contribuir a que SchoolMax vendiera más producto, entonces él y el distrito tienen un serio conflicto de intereses que resolver a la luz de los 8,000 alumnos de secundaria que no han podido asistir a clases durante una semana debido al uso de una aplicación empresarial que Watts pretende endosar a otros distritos.
Asimismo, bajo las brillantes luces del escrutinio de Facebook, informa el Post, está el propio SchoolMax.
Jerry Canada, gerente general de la división escolar de Harris Computer Systems, propietaria de SchoolMax, dijo que otros clientes que usan el sistema no han experimentado esos problemas de horarios ni han visto dificultades como las que el año pasado afectaron a la Prince George, entre las que estuvieron errores en las tarjetas de los reportes. Dijo que no podía afirmar si los problemas de Prince George eran resultado de un desperfecto en el software o de errores de implementación de parte de los funcionarios del distrito. “Estamos haciendo todo lo posible para ayudarles –añadió Canadá. Estamos poniendo gente a su disposición para que respondan a sus preguntas a medida que surjan. Estamos dedicados definitivamente a hacer que los muchachos entren a clases lo antes posible.”
Dos alternativas para los CIO
Para cerrar me gustaría presentar dos breves extractos de recientes columnas de Global CIO sobre los CIO y los medios sociales. En la primera, llamada “¿Por qué los CIO necesitan el poder transformador de Twitter”, sostengo que tanto Twitter y Facebook como otros medios sociales se están convirtiendo en herramientas esenciales para que los CIO amplíen en buena medida su sensibilidad en cuanto a lo que los clientes dicen de ellos: lo bueno, lo malo y a veces lo feo. Es un asunto que se puede emplear muy ventajosamente si se usa apropiada, abierta y activamente:
Twitter ayuda a todo el espectro empresarial a comprometerse con los clientes franca, productiva, global y gratuitamente. En esta época de marketing impulsado por la experiencia, donde los clientes no sólo desean sino que esperan participar en la cocreación y mejoras de los productos, Twitter concede a los negocios una capacidad sin precedentes de entrar en contacto con la retroalimentación proveniente de los clientes, lo que por sí mismo es en alto grado valioso y convierte las redes sociales en laboratorios de marketing, amplificadores de los mensajes, grupos de enfoque, pruebas de venta y posiblemente incluso en embajadores de buena voluntad.
En el segundo, llamado “El miedo de un CIO a las redes sociales”, el columnista de Global CIO, Howard Anderson, describe cómo los CIO que resisten, temen y luchan contra el auge de los medios sociales se enfrentarán a una batalla muy difícil.
Tenemos una desconexión. El departamento de Marketing necesita entender las redes sociales y subirse a bordo; el departamento IT las ve como un caro trastorno que va a complicar sus vidas, elevar los costos y amenazar la seguridad.
Ambos departamentos tienen razón.
…Las redes sociales son una gran junta de ayuntamiento. Cada blog, Wiki o mashup plantea amenazas reales a las jerarquías, lo cual significa que el poder está cambiando. Solía ocurrir que los Dioses Corporativos decidían… y los peones aceptaban. Pero ha ocurrido una revolución de palacio y las compañías inteligentes tratan de hacerse una idea. No la página de Facebook ‘The Stu’. Todavía no. No está lista para una participación en masa, cooperación o colaboración en masa. Está probablemente a favor de un suicidio en masa.
Apostaría que el CIO Watts del distrito escolar del condado Prince George pronto deberá examinar las responsabilidades del Consejo Asesor del SchoolMax, porque adivino que recibirá mucha notoriedad por los 4,500 y pico clientes/estudiantes de su distrito que traen mucha visibilidad y transparencia a este asunto vía la creciente voz que han levantado no por invitación del distrito escolar y no a través de SchoolMax ni escribiendo cartas al superintendente.
No, su plataforma de transparencia y su megáfono son mucho más potentes y penetrantes y no dependen de que alguien emita una invitación o prenda una característica del software o les conceda una audiencia.
Por el contrario, estos jóvenes clientes finales han colaborado agresivamente vía Facebook y es esta colaboración la que se está convirtiendo en un estrecho aliado del CIO o, por lo contrario, en su peor pesadilla.


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