El gran negocio de IBM
El histórico poderío de IBM no hace que la empresa se duerma en sus laureles. El CEO, Sam Palmisano, ha ocupado los nueve años que lleva al frente del Gigante Azul para asegurarse de mantener a la organización en constante crecimiento, sea mediante adquisiciones o bien generando incrementos orgánicos a medida que sostiene interesantes ritmos de inversión en investigación y desarrollo (R&D) y que se ha ido deshaciendo de negocios “commodity” que no cubrían siquiera los costos de operación, a decir del mismo Palmisano, sin importar lo bien ejecutados que estuvieran.
Así pues, de finales de los 90 a la fecha la empresa ha invertido alrededor de $20,000 millones de dólares adquiriendo alrededor de 75 compañías IT. En su mayoría son empresas de software, unidad de la cual IBM obtiene, por mucho, la mayor parte de sus utilidades. El objetivo, como bien sabe Steve Mills, vicepresidente de software de IBM para Latinoamérica, es mantenerse sensible a los cambios del mercado.
Lo que la gente quiere, y más
“En las últimas décadas, la industria ha cambiado. Antes, el hardware era el centro de todo; ahora las empresas se están moviendo hacia el software y los servicios, y nuestro negocio es un claro reflejo de esto. Hemos modificado nuestro perfil de negocios para ser consistentes con el comportamiento del mercado. Hoy los clientes piden más implementaciones de servicios, y el software es un elemento que redefine la forma en que los negocios operan”, apunta Mills, entrevistado en exclusiva para InformationWeek México durante una reciente visita al país.
La estrategia de su más cercano rival, HP, va hacia el mismo rumbo (sobre todo con la adquisición de EDS, cuyo fin es posicionarse en el área de los servicios IT), aunque para IBM los años de experiencia cuentan. El comentario de Mills es muy explícito: “Estamos contentos de seguir compitiendo, ahora con EDS-HP, como lo hacíamos antes con EDS en el área de outsourcing. No considero que HP aporte un conocimiento especial del negocio de tercerización y operaciones IT a EDS, pero hay que ver cómo se desenvolverán”.
El tema no está claro todavía para Mills, pero lo que sí son los requerimientos de las empresas hoy día. “Los clientes -dice- tienen dos problemas fundamentales: por un lado, quieren que su negocio corra eficientemente; quieren integración de principio a fin (ahí entra la optimización e integración de procesos de negocio, SOA y BPM). Y por otro lado, desean analizar lo que está ocurriendo, y más allá de ello, volverse predictivos, para hacer mejores negocios (y para eso están los business analytics).”
En este terreno, la empresa de Palmisano acaba de invertir cerca de $1,200 millones de dólares en la adquisición de SPSS, con lo que expandirá su oferta en cuanto a capacidades de analítica de negocios y el portafolio de IBM Information on Demand, además de fortalecer su iniciativa Information Agenda, que pretende apoyar a las organizaciones a convertir la información en ventaja estratégica.
“Siempre pensamos en empresas cuya tecnología se complemente con lo que hacemos, que estén bien conectadas con nuestro portafolio existente -señala Mills-. Comprar una empresa es fácil, lo difícil es cómo pones su tecnología a trabajar. No sólo es añadir su negocio al tuyo, sino hacer un crecimiento orgánico incremental; conseguir que al agregar esa tecnología, tus ingresos crezcan rápidamente.”
El entrevistado dejó ver durante la entrevista la posibilidad de futuras noticias en el terreno de las adquisiciones. “Siempre estamos buscando organizaciones que sean estratégicamente importantes para nuestro portafolio. Las futuras compras se enfocarán en lo que hasta ahora: infraestructura de middleware, gestión de la información, optimización de operaciones…”
Pero ahí no para la cosa. IBM también ha estado empujando fuertemente su iniciativa “Smarter Planet”, en la que vislumbra grandes oportunidades para los próximos años. Se enfoca en la generación y uso inteligente de tecnologías de automatización para resolver problemas de infraestructura física compleja, como el gasto energético, el manejo de los sistemas de transporte o la distribución del agua, por ejemplo.
¿Preocuparse porque se le acerque peligrosamente HP, su competidor más cercano? IBM y sus directivo no lo creen necesario.
Con la colaboración de Bob Evans.





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