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Azure es vital en estrategia para centros de datos de Microsoft

Microsoft acaba de quitarle, a mediados de noviembre, la envoltura a su plataforma de cómputo en la nube ‘Azure’. El éxito dependerá de si se sobrepone a Salesforce, Amazon y Google, pero también de si realiza un esfuerzo más audaz para convertirse en innovador en cadenas de suministro en lo que se refiere a crear centros de datos; capacidad que está lejos del conjunto de capacidades tradicionales de este desarrollador de software.

En la competencia por la nube, la capacidad de los centros de datos no es un elemento más ni los ases que todo fabricante ha tener en la manga para entrarle al juego. Quizá algún día Microsoft se aproxime a esto, pero a corto plazo aquellas compañías que puedan incrementar o disminuir eficientemente la capacidad de los centros de datos tendrán una ventaja vital en lo tocante a costos.

“El modo como vendamos la plataforma, la cuestión del precio, la escalabilidad, es absolutamente una ventaja competitiva –afirma Arne Josefsberg, gerente general de Servicios Infraestructurales de Microsoft–. Afecta directamente nuestra capacidad de recabar una rebanada del mercado.”

No sé quién tenga ventajas de costos hoy en operaciones de centros de datos, pero dado el realce que a mediados de noviembre se dio a Azure, diríase que es el momento oportuno para dar a conocer la visión de Microsoft sobre lo que sería su cadena de su ministro para centros de datos, estrategia que es harto diferente de como se han construido hasta ahora los centros de datos, y es un desvío total de un piso sobre otro de extensos espacios superenfriados.

Esta columna se basa en entrevistas que realicé en septiembre, cuando pasé un día visitando el nuevo centro de datos de Microsoft en Chicago. Esta ciudad es “definitivamente un puente entre el hoy y hacia donde nos dirigimos”, declara Timmons.

En vez de un piso sobre otro, gran parte del centro de datos de Chicago tiene un suave piso de concreto reforzado, como si fuera un almacén. En vez de servidores que llegan en cajas de cartón y que el personal tiene que instalar, se envían en contenedores, como los que se montan en vagones de tren. El fabricante coloca en el contenedor hasta 2,000 servidores listos para funcionar, de modo que se transfieren directamente del camión al piso del centro de datos. El contenedor se puede conectar a una toma y viene provisto de capacidad de enfriamiento, de modo que los servidores pueden estar funcionando a las ocho horas de su entrega. “Lo convertimos en un ejercicio de cadena de suministro”, dice Sean Farney, gerente del centro de datos de Chicago.

Pero la ambición de Microsoft es llevar un paso más adelante la estrategia de la cadena de suministro: lo que llama “generación de cuatro centros de datos”. Es aquí donde entra el enfoque más próximo al ‘justo a tiempo’ y donde Microsoft construye nuevas capacidades y relaciones con los proveedores.

Los centros de datos absorben demasiado capital mucho antes que el efectivo fluya del hecho de que se estén empleando. Esto se debe a que se requieren de entre 12 y 18 meses al menos para encontrar el sitio, construir el edificio, instalar el cableado para la luz y el enfriamiento y colocar los servidores.

Por tanto, ¿qué tal si Microsoft sólo tuviera que construir la cáscara del edificio, con toda la utilería ya instalada y que la capacidad de computación llegara en pequeños módulos, a medida que se fuera necesitando, o sea, sin que mediara tanto tiempo desde la instalación de los servidores y la venta de los servicios de cloud computing?

“Ahora se tiene un método de despliegue más acorde con la capacidad y un flujo de efectivo más equitativo –explica Daniel Costello, director de Investigación e Ingeniería de Centros de Datos–. No se requieren enormes cantidades de capital estancado debido a capacidad no utilizada o subutilizada.” Christian Belady, arquitecto principal para los servicios de infraestructura, dice: “Con este método se puede producir en masa”.

Un centro de datos así ni siquiera necesita ser un edificio, señala Costello, puesto que un contenedor puede mantenerse al aire libre en muchos climas. La mitad del costo de construir un centro de datos se va en pagos inmediatos para la construcción del lugar, cableado e interconexiones. Microsoft está explorando si los sistemas de enfriamiento pudieran también ser modulares. Pretende convertir mucho más del gasto inmediato en costos de producción variables. “Un centro de datos es una pieza de equipo, no un edificio”, recalca Costello.

Este procedimiento establece una nueva relación con los proveedores de hardware a lo largo de la cadena de suministro. Para el nuevo contenedor en Chicago, Microsoft no necesita realizar un pedido de 2,000 servidores; solicita sólo la cantidad de capacidad de computación y usa la cantidad de energía y enfriamiento que ya puede alquilar. Depende de los fabricantes cavilar cómo pueden meter todo eso en un contenedor. Y la precisión importa tanto como la eficiencia en las estimaciones de los fabricantes. Microsoft mide “el desempeño por el enfriamiento y luz que le establecen –dice Belady–. Esperamos que consumirán todo lo que les damos y que luego nos proporcionen el mejor desempeño”. Si usan menos de lo esperado, están desperdiciando una asignación de enfriamiento y luz que se podría haber usado si la capacidad hubiera sido mayor.

En septiembre, los fabricantes podían entregar un contenedor de servidores a las ocho semanas de que Microsoft lo solicitara.

Mucho de esto suena a una revolución como la del inventario justo a tiempo que llevaron a cabo las armadoras de coches: en vez de almacenar durante meses las autopartes, obligaron a los proveedores a que se las entregaran sólo días u horas antes que las necesitaran para armar un coche; con lo que transfirieron más responsabilidad a los proveedores, pues se veían en la necesidad de fabricar todo el subsistema de un vehículo, no sólo el pedal del freno o el volante.

Cuando uno está en el centro de datos de Chicago lo que llama la atención son los contenedores. Éstos pueden montarse uno sobre el otro (el edificio tiene 56 espacios para estacionar contenedores). En cada contenedor caben unos 2,000 servidores y sólo una docena más o menos de los espacios de estacionamiento están llenos.

Sin embargo, toda esta concentración en los contenedores confunde a los estrategas del centro de datos. “Es sólo uno de los módulos, porque es lo que conviene en este momento –expresa Belady–, pero podría ser un módulo de cualquier tamaño, no necesariamente un contenedor.” Hay un gran espacio abierto en medio del centro de datos de Chicago, en medio de esos 56 espacios de estacionamiento, en donde se supone que irá el siguiente tipo de módulo de Microsoft. Esta empresa no ha dicho cómo será.

Al anunciar Azure, el arquitecto en jefe de Microsoft, Ray Ozzie, preguntó a los asistentes a su conferencia de desarrolladores: “¿Quién habría imaginado la explosión de interés por la nube?”. Es esta incierta demanda es uno de los mayores retos de Microsoft. ¿Será Office en línea un enorme éxito el año que viene? ¿Cuánta capacidad solicitarán los desarrolladores cuando Microsoft inaugure Azure el uno de enero y comience a cobrar el uno de febrero? Estas interrogantes son la razón de que haya un espacio de concreto sin ocupar en el centro de datos de Chicago. Añade Timmons: “En sentido muy real, por eso hay espacios de estacionamiento vacíos”.

La estrategia de siguiente generación de Microsoft no está todavía ampliamente implementada. Los demás centros de datos de la compañía tienen un enfoque más convencional. Cuando visité el centro de datos de Chicago, de $500 millones de dólares, sólo aproximadamente una docena de los 56 espacios estaban ocupados, pero ya se había comenzado a construir un centro duplicado en el mismo sitio. ¿Puede un desarrollador de software convertirse en innovador en cadena de suministro? Si Azure y el demás software de Microsoft, más los servicios, arrancan el próximo año, lo estará demostrando.

Chris Murphy es el editor de InformationWeek. Para saber más de él, visite su página. Para más perspectivas en torno a CIO Global, visite Global CIO.

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